¿Cuándo se creó el primer ordenador cuántico y quién lo hizo?

July 06, 2026

La expresión «primer ordenador cuántico» sugiere la idea de una única máquina ubicada en algún laboratorio, con una fecha de fabricación grabada en su chasis. Sin embargo, la historia real es mucho más compleja. Dependiendo de lo que consideremos como un ordenador cuántico —una idea matemática, un experimento de laboratorio de dos cúbits, un procesador programable o una máquina vendida a un cliente comercial—, la respuesta varía en décadas. Este artículo divide la cronología en cuatro hitos clave: el concepto teórico, la primera máquina física experimental, el primer sistema programable universal y el primer ordenador cuántico comercial.

Primer ordenador cuántico

Primer hito: El concepto teórico de la informática cuántica

Antes de que existiera el hardware, la idea de la computación cuántica empezó a gestarse en la física teórica. La pregunta con la que empezó todo era aparentemente sencilla: ¿puede un ordenador clásico simular de manera eficiente el comportamiento de los sistemas cuánticos?

La propuesta de Richard Feynman en 1981

En 1981, el físico Richard Feynman ofreció una conferencia que hoy en día se considera ampliamente como el momento fundacional de la computación cuántica. Feynman observó que las máquinas clásicas parecen fundamentalmente incapaces de simular de manera eficiente los sistemas de mecánica cuántica. La razón radica en el crecimiento exponencial del espacio de estados: describir un sistema cuántico con solo unas pocas decenas de partículas requiere más memoria clásica de la que cualquier ordenador existente podría almacenar. La solución propuesta por Feynman fue radical pero elegante: para simular la naturaleza, que funciona bajo leyes cuánticas, se necesitaría un ordenador construido bajo esas mismas reglas cuánticas.

Esta perspectiva cambió el rumbo del debate. En lugar de plantearse si la mecánica cuántica podía modelarse en un hardware clásico, Feynman sugirió construir máquinas completamente nuevas que aprovecharan los fenómenos cuánticos como su recurso computacional principal.

David Deutsch y el ordenador cuántico universal (1985)

Cuatro años más tarde, David Deutsch, de la Universidad de Oxford, publicó un artículo científico que sentó las bases matemáticas para lo que denominó un ordenador cuántico universal. El trabajo de Deutsch fue más allá de la propuesta conceptual de Feynman. Describió una máquina teórica capaz de simular cualquier proceso físico y demostró que dicho dispositivo era físicamente viable bajo las leyes de la mecánica cuántica.

Deutsch también introdujo el concepto de paralelismo cuántico: la idea de que un ordenador cuántico podría evaluar múltiples rutas computacionales simultáneamente a través de la superposición. Aunque el mecanismo exacto es más sutil que el procesamiento en paralelo convencional, el artículo de Deutsch demostró que los ordenadores cuánticos podrían, bajo ciertas condiciones, resolver problemas que resultarían inabordables para las máquinas clásicas.

El algoritmo de Peter Shor (1994)

La base teórica cobró una urgencia práctica en 1994, cuando el matemático Peter Shor desarrolló un algoritmo para factorizar números enteros grandes de manera eficiente en un ordenador cuántico. La factorización de números grandes es un reto computacional complejo para las máquinas clásicas, una propiedad que sirve de base para sistemas de cifrado ampliamente utilizados como el RSA. El algoritmo de Shor demostró que un ordenador cuántico lo suficientemente potente podría romper estos esquemas de cifrado en tiempo polinómico.

El resultado de Shor transformó la computación cuántica de una mera curiosidad académica en un campo con repercusiones reales y claras para la criptografía, la seguridad y la teoría de la complejidad computacional. Asimismo, ofreció a los investigadores experimentales un objetivo concreto: construir una máquina capaz de ejecutar el algoritmo de Shor.

Año Investigador Contribución Trascendencia
1981 Richard Feynman Propuso la construcción de ordenadores basados en principios cuánticos para simular la naturaleza Identificó la limitación fundamental de la simulación clásica; sentó las bases de la computación cuántica
1985 David Deutsch Describió el ordenador cuántico universal; introdujo el paralelismo cuántico Estableció el marco matemático que demostró que los ordenadores cuánticos son físicamente viables
1994 Peter Shor Desarrolló el algoritmo de Shor para la factorización de números enteros Primera demostración concreta de la ventaja cuántica para un problema de gran relevancia práctica

Segundo hito: El primer ordenador cuántico físico y experimental (1998)

La transición de la teoría al hardware llevó más de una década. El primer desarrollo físico de un ordenador cuántico no surgió de una empresa tecnológica, sino de laboratorios académicos que trabajaban con resonancia magnética nuclear, técnica conocida comúnmente como RMN.

El experimento de RMN de 1998

En 1998, un grupo de investigadores liderados por equipos de Oxford y otras instituciones colaboradoras presentaron el primer ordenador cuántico funcional utilizando técnicas de RMN. Mediante la aplicación de pulsos de radiofrecuencia cuidadosamente sintonizados, el equipo logró manipular los estados de espín nuclear de estos átomos, realizando de manera efectiva operaciones de lógica cuántica.

La máquina funcionaba con tan solo dos cúbits y ejecutaba algoritmos cuánticos sencillos. Aunque la capacidad de cálculo era modesta, el experimento demostró que las puertas cuánticas —los componentes básicos de los circuitos cuánticos— podían materializarse físicamente y controlarse en un entorno de laboratorio.

Esta demostración dio respuesta a una pregunta clave: la computación cuántica no era únicamente una abstracción teórica. Se podía construir, operar y medir empleando el equipamiento de laboratorio ya existente.

El algoritmo de Shor en un sistema de RMN de siete cúbits (2001)

El siguiente hito de relevancia tuvo lugar en 2001, cuando un grupo de investigadores implementó el algoritmo de factorización de Shor en un sistema de RMN de siete cúbits. La máquina consiguió factorizar con éxito el número 15 en 3 y 5. Desde el punto de vista aritmético, este resultado es evidente; sin embargo, desde la perspectiva de la física, supuso la primera demostración experimental de que el algoritmo de Shor —diseñado sobre el papel siete años antes— podía ejecutarse de forma real en un hardware físico.

Por qué la RMN llegó a sus límites

A pesar de estos tempranos éxitos, los ordenadores cuánticos basados en RMN chocaron con una barrera insalvable de escalabilidad. Esta técnica dependía de la medición de señales procedentes de grandes conjuntos de moléculas idénticas (normalmente, del orden de 10 a la potencia de 18 moléculas en una muestra líquida). A medida que aumentaba el número de cúbits, la relación señal-ruido empeoraba de forma exponencial. A principios de la década de 2000, los investigadores habían logrado llevar los sistemas de RMN hasta cerca de los 12 cúbits, pero seguir escalando la tecnología resultó inviable.

El sector necesitaba una plataforma física diferente, capaz de aislar y controlar sistemas cuánticos individuales en lugar de calcular promedios de conjuntos moleculares. Este requisito impulsó el desarrollo de enfoques alternativos que definirían la próxima generación de hardware cuántico.

Tercer hito: El primer ordenador cuántico programable y universal

Definir el «primer ordenador cuántico programable y universal» exige aclarar qué implica realmente este término. Un ordenador cuántico universal es aquel capaz de ejecutar algoritmos cuánticos arbitrarios, y no solo un único cálculo especializado. Por su parte, un sistema programable permite a los usuarios definir y enviar sus propios circuitos cuánticos, en lugar de limitarse a ejecutar un experimento fijo diseñado por los desarrolladores del hardware.

Bajo esta definición, la transición de un prototipo experimental a una máquina programable universal se produjo de manera gradual, alcanzando este umbral diferentes tecnologías físicas en momentos distintos.

Sistemas de iones atrapados: los inicios de la programabilidad (a partir de 2005)

Los ordenadores cuánticos de iones atrapados confinan átomos individuales en campos electromagnéticos y utilizan pulsos láser para manipular sus estados cuánticos. Este enfoque presentaba una ventaja crucial frente a la RMN: cada cúbit era un átomo único y direccionable individualmente, en lugar de depender de la media de un conjunto.

En 2005, los investigadores ya habían demostrado el funcionamiento de puertas lógicas de dos cúbits, un umbral que los sistemas de RMN tenían dificultades para mantener a medida que aumentaba el número de cúbits. La gran fidelidad en las operaciones con trampas de iones las convirtió en firmes candidatas a albergar los primeros sistemas cuánticos verdaderamente programables.

Las plataformas de iones atrapados permitieron a los investigadores definir secuencias de puertas cuánticas arbitrarias y ejecutarlas bajo demanda. Esta flexibilidad, unida a la alta fidelidad de las operaciones, posicionó a las trampas de iones como una de las primeras tecnologías en cumplir las condiciones de la computación cuántica universal y programable.

Cúbits superconductores y acceso en la nube (2016)

Los circuitos cuánticos superconductores emplean diminutos bucles de material superconductor interrumpidos por uniones Josephson. Al enfriarse a temperaturas cercanas al cero absoluto, estos circuitos muestran un comportamiento cuántico. Esta técnica cobró un gran impulso al aprovechar métodos de fabricación muy similares a los que se emplean en la industria de semiconductores convencional.

Un momento decisivo para la computación cuántica superconductora se produjo en torno a 2016, cuando se abrió el acceso en la nube a procesadores cuánticos para investigadores externos. Por primera vez, científicos y desarrolladores que nunca habían montado un experimento cuántico podían enviar sus propios circuitos a un hardware real y obtener resultados. Estas primeras máquinas con acceso en la nube solían ofrecer entre 5 y 20 cúbits; aunque eran ruidosas y propensas a errores, supusieron un salto cualitativo: el hardware cuántico dejaba de estar confinado en los laboratorios que lo habían diseñado.

La disponibilidad de procesadores cuánticos en la nube aceleró el desarrollo de algoritmos, ya que los investigadores podían probar sus hipótesis en máquinas físicas en lugar de depender exclusivamente de simuladores clásicos. Este modelo de desarrollo en paralelo —el diseño de algoritmos avanzando de la mano de las mejoras del hardware— se convirtió en un rasgo distintivo de la maduración de este campo.

Qué significa «universal y programable» en la práctica

Un ordenador cuántico universal y programable debe cumplir varios requisitos:

  • Debe poder ejecutar secuencias arbitrarias de puertas cuánticas, y no limitarse a un único algoritmo programado de antemano.
  • Los usuarios deben tener la capacidad de definir sus propios circuitos cuánticos y enviarlos para su ejecución.
  • El sistema debe admitir un conjunto de puertas universales (una colección de puertas cuánticas suficiente para aproximar cualquier cálculo cuántico).
  • La máquina debe generar resultados que reflejen un comportamiento cuántico real, verificable mediante pruebas de rendimiento comparativas (benchmarking) con simulaciones clásicas para problemas de escala reducida.

Ambas plataformas (iones atrapados y superconductores) cumplían con estos criterios a mediados de la década de 2010, aunque presentaban distintas ventajas y desventajas. Los sistemas de iones atrapados ofrecían una mayor fidelidad en sus puertas lógicas, pero velocidades de operación más lentas. Por su parte, los superconductores proporcionaban puertas más veloces a costa de tiempos de coherencia más cortos. Ninguna de las dos opciones había alcanzado aún las tasas de error necesarias para una computación a gran escala tolerante a fallos, pero ambas demostraron que los dispositivos cuánticos universales y programables eran técnicamente viables.

Plataforma Fecha aproximada Limitación clave
Iones atrapados A partir de 2005 Velocidades de puerta más lentas; desafíos para escalar a un gran número de cúbits
Circuitos superconductores 2016 (acceso en la nube) Tiempos de coherencia más cortos (50-200 microsegundos); requiere refrigeración criogénica

Cuarto hito: El primer ordenador cuántico comercial (2011)

El primer ordenador cuántico vendido a una organización externa vio la luz en 2011, cuando una empresa canadiense entregó una máquina de 128 cúbits a Lockheed Martin, un importante contratista de los sectores aeroespacial y de defensa. Esta transacción marcó la transición de la computación cuántica de la investigación académica al producto comercial, aunque la naturaleza del equipo y sus capacidades desataron un intenso debate científico.

La entrega de 2011: recocido cuántico frente a computación basada en puertas

El equipo entregado en 2011 utilizaba una aproximación computacional denominada recocido cuántico (quantum annealing), que difiere radicalmente del modelo basado en puertas lógicas descrito en la sección anterior. Los sistemas de recocido cuántico están diseñados expresamente para hallar estados de baja energía en problemas complejos de optimización. No ejecutan algoritmos cuánticos arbitrarios ni admiten la computación cuántica universal.

Esta diferencia es fundamental. Un ordenador cuántico basado en puertas lógicas puede, en teoría, ejecutar cualquier algoritmo cuántico si dispone de suficientes cúbits y corrección de errores. En cambio, una máquina de recocido cuántico está especializada en problemas de optimización (es decir, encontrar la mejor solución entre múltiples opciones), pero resulta incapaz de procesar algoritmos como el método de factorización de Shor o protocolos de simulación cuántica.

La entrega de 2011 tuvo una enorme relevancia comercial: era la primera vez que una entidad pagaba y recibía un dispositivo de computación cuántica. Sin embargo, en el ámbito científico, el debate sobre si la máquina demostraba una verdadera aceleración cuántica (quantum speedup) seguía abierto. Investigaciones posteriores publicadas en revistas científicas revisadas por pares hallaron indicios de comportamiento cuántico en el hardware, pero ninguna ventaja computacional concluyente frente a algoritmos clásicos bien optimizados en los problemas que se evaluaron.

Evolución comercial posterior

Tras la entrega de 2011, el panorama comercial de la computación cuántica se diversificó notablemente. En torno a 2016, los procesadores cuánticos en la nube pasaron a estar a disposición de los investigadores, ofreciendo capacidades de entre 5 y 20 cúbits a través de plataformas conectadas a Internet. Estos sistemas, aunque todavía ruidosos, permitieron que una comunidad mucho más amplia experimentase con hardware cuántico real en lugar de limitarse a simulaciones teóricas.

En 2019, un experimento pionero demostró lo que la comunidad investigadora bautizó como «supremacía cuántica»: la resolución de una tarea computacional concreta que un superordenador clásico tardaría un tiempo inviable en reproducir. La tarea en sí carecía de aplicación práctica conocida; fue diseñada exclusivamente para evidenciar la capacidad de cómputo en bruto. El hito confirmó que los equipos cuánticos habían entrado en un escenario en el que los ordenadores clásicos ya no podían simular fácilmente su funcionamiento, si bien la trascendencia práctica de este límite sigue siendo objeto de debate.

Año Hito Cúbits Tipo Trascendencia
2011 Primera entrega comercial a Lockheed Martin 128 Recocido cuántico Primera venta de un ordenador cuántico a una entidad externa; desató el debate científico sobre la aceleración cuántica
2016 Procesadores cuánticos en la nube 5-20 Basado en puertas (superconductor) Facilitó el acceso al hardware cuántico a investigadores externos; aceleró el desarrollo de algoritmos
2019 Demostración de la supremacía cuántica 50+ Basado en puertas (superconductor) Primera tarea resuelta por una máquina cuántica que los superordenadores clásicos no podían replicar en la práctica

Comparativa de los cuatro hitos

Los cuatro hitos descritos anteriormente representan logros de naturalezas muy distintas. Comprender sus diferencias es fundamental para evaluar rigurosamente las afirmaciones sobre el «primer ordenador cuántico» tanto en las publicaciones científicas como en los medios de comunicación generales.

Hito Fecha Naturaleza Utilidad práctica
Concepto teórico 1981-1994 Marco matemático y algoritmos Ninguna directa; sirvió para demostrar la viabilidad y motivar la construcción de máquinas físicas
Primer dispositivo experimental 1998 Sistema de RMN de dos cúbits que ejecutaba algoritmos básicos Prueba de concepto; demostró que las puertas cuánticas podían materializarse físicamente
Primer sistema programable universal 2005-2016 Plataformas de superconductores e iones atrapados compatibles con secuencias de puertas arbitrarias Permitió a investigadores externos ejecutar circuitos cuánticos personalizados; aceleró el desarrollo de algoritmos
Primer ordenador cuántico comercial 2011 Máquina de recocido cuántico de 128 cúbits Especializada en problemas de optimización; no es universal; su ventaja real frente a métodos clásicos sigue en entredicho

Cada hito se construyó sobre los cimientos del anterior. El trabajo teórico de los años ochenta y principios de los noventa definió lo que debía hacer un ordenador cuántico. Los experimentos de RMN de finales de la década de 1990 demostraron que era posible materializarlo. Las plataformas de iones atrapados y de superconductores de los años 2000 y 2010 aportaron la programabilidad. Por último, las entregas comerciales de la década de 2010 facilitaron su disponibilidad a organizaciones ajenas a la comunidad investigadora tradicional.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se construyó el primer ordenador cuántico?

La respuesta depende de cómo se defina. La primera propuesta teórica la planteó Richard Feynman en 1981. Por otra parte, el primer ordenador cuántico físico y experimental se presentó en 1998 empleando la resonancia magnética nuclear en una molécula de cloroformo con dos cúbits. Finalmente, el primer ordenador cuántico comercial se entregó en 2011.

¿Quién construyó el primer ordenador cuántico?

Las bases teóricas fueron establecidas por Richard Feynman (1981), David Deutsch (1985) y Peter Shor (1994). La primera implementación física fue obra de equipos de investigación de la Universidad de Oxford e instituciones colaboradoras en 1998, valiéndose de técnicas de RMN. La primera máquina comercial fue entregada por una empresa canadiense en 2011.

¿Cuántos cúbits tenía el primer ordenador cuántico?

El primer ordenador cuántico experimental, desarrollado en 1998, funcionaba con 2 cúbits. El primer ordenador cuántico comercial de 2011 contaba con 128 cúbits, pero utilizaba el modelo de recocido cuántico en lugar de uno basado en puertas lógicas. Por último, los sistemas basados en puertas y accesibles a través de la nube en 2016 ofrecían entre 5 y 20 cúbits.

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